Tercera semana de Adviento
 
 

Liturgia de la Palabra:

22/07/2016
Viernes de la decimosexta semana de Tiempo Ordinario. Santa María Magdalena.

PRIMERA LECTURA
Encontré al amor de mi alma

Lectura del libro del Cantar de los cantares 3, 1-4a

Así dice la esposa:

«En mi cama, por la noche, buscaba al amor de mi alma: lo busqué y no lo encontré. Me levanté y recorrí la ciudad por las calles y las plazas, buscando al amor de mi alma; lo busqué y no lo encontré. Me han encontrado los guardias que rondan por la ciudad: "¿Visteis al amor de mi alma?". Pero, apenas los pasé, encontré al amor de mi alma».Palabra de Dios

 

 

SALMO RESPONSORIAL 62, 2. 3-4. 5-6. 8-9 
R. Mi alma está sedienta de ti, mi Dios.

Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo, 
mi alma está sedienta de ti;
 
mi carne tiene ansia de ti,
 
como tierra reseca, agostada, sin agua. R.

¡Cómo te contemplaba en el santuario 
viendo tu fuerza y tu gloria!
 
Tu gracia vale más que la vida,
 
te alabarán mis labios. R.

Toda mi vida te bendeciré 
y alzaré las manos invocándote.
 
Me saciaré como de enjundia y de manteca,
 
y mis labios te alabarán jubilosos. R.

Porque fuiste mi auxilio, 
y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
 
mi alma está unida a ti,
 
y tu diestra me sostiene. R.

 

 

EVANGELIO
Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?

Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 1. 11-18

El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro.

Fuera, junto al sepulcro, estaba María, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús.

Ellos le preguntan:

-«Mujer, ¿por qué lloras?».

Ella les contesta:

-«Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto».

Dicho esto, da media vuelta y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús.

Jesús le dice:

-«Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?».

Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta:

-«Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré».

Jesús le dice:

-«¡María!».

Ella se vuelve y le dice:

-«¡Rabboni!», que significa: «¡Maestro!».

Jesús le dice:

-«Suéltame, que todavía no he subido al Padre. Anda, ve a mis hermanos y diles: "Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro"».

María Magdalena fue y anunció a los discípulos:

-«He visto al Señor y ha dicho esto».

 

Palabra del Señor.

 

 
Buigle como página de inicio para Explorer, Firefox o Chrome - Buigle como motor de búsqueda de: Explorer, Firefox o Chrome
© 2015 buigle    Todo sobre esta web