Tercera semana de Adviento
 
 

Laudes del día:

15/11/2015
15 de noviembre de 2015, XXXIII Domingo del Tiempo Ordinario. Ciclo B.
Oración de la mañana (laudes)

Oraciones del día descargables en PDF aquí.

V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.

HIMNO
Es domingo; una luz nueva
resucita la mañana
con su mirada inocente,
llena de gozo y de gracia.

Es domingo; la alegría
del mensaje de la Pascua
es la noticia que llega
siempre y que nunca se gasta.

Es domingo; la pureza
no solo la tierra baña
que ha penetrado en la vida
por las ventanas del alma.

Es domingo; la presencia
de Cristo llena la casa:
la Iglesia, misterio y fiesta,
por El y en El convocada.

Es domingo; "este es el día
que hizo el Señor", es la Pascua,
día de la creación
nueva y siempre renovada.

Es domingo; de su hoguera
brilla toda la semana
y vence oscuras tinieblas
en jornadas de esperanza.

Es domingo; un canto nuevo
toda la tierra le canta
al Padre, al Hijo, al Espíritu,
único Dios que nos salva. Amén.

Antífona 1: Por ti madrugo Dios mío para contemplar tu fuerza y tu gloria. Aleluya

SALMO 62: El alma sedienta de Dios
Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.
¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios.

Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré como de enjundia y de manteca,
y mis labios te alabarán jubilosos.

En el lecho me acuerdo de ti
y velando medito en ti,
porque fuiste mi auxilio,
y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti,
y tu diestra me sostiene.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 1: Por ti madrugo Dios mío para contemplar tu fuerza y tu gloria. Aleluya.

Antífona 2: En medio de las llamas, los tres jóvenes, unánimes, cantaban "Bendito sea el Señor". Aleluya.

CÁNTICO: Toda la creación alabe al Señor
Criaturas todas del Señor, bendecid al Señor,
 ensalzadlo con himnos por los siglos.
 
Ángeles del Señor, bendecid al Señor;
 cielos, bendecid al Señor.

Aguas del espacio bendecid al Señor;
 ejércitos del Señor, bendecid al Señor;
 
Sol y luna, bendecid al Señor;
 astros del cielo, bendecid al Señor;
 
Lluvia y rocío, bendecid al Señor;
 vientos todos, bendecid al Señor;

Fuego y calor, bendecid al Señor;
 fríos y heladas, bendecid al Señor;

Rocíos y nevadas, bendecid al Señor;
 témpanos y hielos, bendecid al Señor;

Escarchas y nieves, bendecid al Señor;
 noche y día, bendecid al Señor;

Luz y tinieblas, bendecid al Señor;
 rayos y nubes, bendecid al Señor;

Bendiga la tierra al Señor,
 ensálcelo con himnos por los siglos.
 
Montes y cumbres, bendecid al Señor;
 cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor.
 
Manantiales, bendecid al Señor;
 mares y ríos, bendecid al Señor;

 Cetáceos y peces, bendecid al Señor;
 aves del cielo, bendecid al Señor;
 
Fieras y ganados, bendecid al Señor;
 ensalzadlo con himnos por los siglos.

Hijos de los hombres, bendecid al Señor;
 bendiga Israel al Señor.

Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor;
 siervos del Señor, bendecid al Señor;
 
Almas y espíritus justos, bendecid al Señor;
 santos y humildes de corazón, bendecid al Señor;

Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor;
 ensalzadlo con himnos por los siglos.
 
Bendigamos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
 ensalcémoslo con himnos por los siglos.
 
Bendito el señor en la bóveda del cielo,
 alabado y glorioso y ensalzado por los siglos.

Antífona 2: En medio de las llamas, los tres jóvenes, unánimes, cantaban "Bendito sea el Señor". Aleluya.

Antífona 3: Que el pueblo de Dios se alegre por su rey. Aleluya.

SALMO 149: Alegría de los santos
Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey.

Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes.

Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca
y espadas de dos filos en las manos:

para tomar venganza de los pueblos
y aplicar el castigo a las naciones,
sujetando a los reyes con argollas,
a los nobles con esposas de hierro.

Ejecutar la sentencia dictada
es un honor para todos sus fieles.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 3:
Que el pueblo de Dios se alegre por su rey. Aleluya.

LECTURA BREVE: (Ap. 7,10-12)
¡La victoria es de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del Cordero! La bendición, y la gloria, y la sabiduría, y la acción de gracias, y el honor, y el poder, y la fuerza son de nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén.

RESPONSORIO BREVE
V.
Cristo, Hijo de Dios vivo, ten piedad de nosotros.
R. Cristo, Hijo de Dios vivo, ten piedad de nosotros.
V. Tú que estás sentado a la derecha del Padre.
R. Ten piedad de nosotros.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Cristo, Hijo de Dios vivo ten piedad de nosotros.

Antífona Benedictus: Los sabios brillarán como el fulgor del firmamento por toda la eternidad.

CÁNTICO DE ZACARÍAS
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.
Para concedernos que libres de temor,
arrancados de la mano de nuestros enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamaran Profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas,
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona Benedictus: Los sabios brillarán como el fulgor del firmamento por toda la eternidad.

PRECES
Glorifiquemos al Señor Jesús, luz que alumbra a todo hombre y Sol de justicia que no conoce ocaso, y digámosle:
¡Oh Señor, vida y salvación nuestra!
Creador del universo, al darte gracias por el nuevo día que ahora empieza,
—te pedimos que el recuerdo de tu santa resurrección sea nuestro gozo durante este domingo.
Que tu Espíritu Santo nos enseñe a cumplir tu voluntad,
—y que tu sabiduría dirija hoy nuestras acciones.
Que, al celebrar la eucaristía de este domingo, tu palabra nos llene de gozo,
—y la participación en tu banquete haga crecer nuestra esperanza.
Que sepamos contemplar las maravillas que tu generosidad nos concede,
—y vivamos durante todo el día en acción de gracias.
Se pueden añadir algunas intenciones libres.

PADRE NUESTRO

ORACIÓN:
Señor, Dios nuestro, concédenos vivir siempre alegres en tu servicio, porque en servirte a ti, creador de todo bien, consiste el gozo pleno y verdadero. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
 

 
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